No soporto ni un minuto más el olor a barniz de uñas, se me sube a la cabeza. Quizás este jueves cansado que ni ha empezado a nacer me traiga mejores augurios o al menos una taza de café; quiero pensar que no fue todo un sueño y una mentira pero a quién engaño? Cuándo ha estado el mundo hecho de realidades? Mi memoria falla, pero suelo pensar que es a propósito, me defiendo acaso inconscientemente de tantos recuerdos filosos. Porque es que, cuando uno es tan sensible debe cuidarse hasta del viento que sopla, y un mal recuerdo es algo tan mordaz! Si se pudieran condenar al olvido todos los espejismo del pasado yo tendría ese cajón lleno... pero claro, entonces viene la "lección tras la caída" pero eso es relativo, a decir verdad, yo podría tropezar miles de veces con las mismas piedras, pero es que hay piedras con las que es tan tentador tropezar! El tropiezo es riquísimo, lástima que la caída sea tan ruda. De cualquier modo, seguiré tropezando y no vale la pena insistir en lo contrario.
Yo, yo, yo, hablo de mí todo el tiempo. Me gustaría que en una de esas reflexiones algo cambiara, muchas conclusiones para tan pocos efectos, al final no tiene ningún sentido más que el de hilvanar palabras medianamente bellas y crear... crear qué? para quién? Crear un yo poético? Soy mi propio personaje, vivo más allá de mi anatomía en este mar de letras? Ojalá! Ojalá no fuera solo esta masa móvil de deseos peligrosos y acciones cobardes, como todos
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